Style With Lilly | VALENTINO Y SU CATWALK HACE HISTORIA EN LA MODA
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VALENTINO Y SU CATWALK HACE HISTORIA EN LA MODA

Piccioli entregó una armonía perfecta de grandes volúmenes y colores vibrantes, dejando un punto histórico en el tiempo.

El 23 de enero 41 modelos negras escribieron un nuevo capítulo en la historia de la moda. Nos hace recordar una de las imágenes más emblemáticas de la alta costura: la foto de Cecil Beaton en 1948, un fondo glamuroso y adornado por una multitud de mujeres hermosas con vestidos de Charles James, un genio de la elegancia, catalogado por los teóricos como el primer couturier estadounidense, cercano a modistos de la talla de Christian Dior y Balenciaga.

Esta misma imagen grita a la época, y no solo porque los vestidos, el cabello y el maquillaje lo marcan como a mediados de siglo. Lo mismo ocurre con su casting: todas las mujeres blancas. Las épocas cambian y Pierpaolo Piccioli, conmovió no solo a los asistentes del desfile, sino que deja un punto para recordar y documentar, el significado de un casting de ébano magistral. Mujeres que más que modelos y ganchos de ropa, cargan un poder de influencia por su belleza y raza. Comunicar la potencia de piezas de alta costura en cuerpos de mujeres como Naomi Campbell, Adut Akech, Eftagine Fevilien, Liya Kebede e Ugbad Abdi.

La construcción creativa de Piccioli lo llevó a lanzar modelos en su mayoría negras, desde desconocidas hasta Liya Kebede, modelo y actriz etíope de 40 años; la eterna reina de la pista, Naomi Campbell. La búsqueda del alma no consistió más en dar un giro de un producto de consumo, a comunicar un concepto robusto. Cuándo nos imaginamos que esto sucedería y en París, un mercado excluyente y que aborda un problema antiguo con una resonancia particular de racismo.

¿Es la alta costura moderna o una tontería anacrónica, una locura? “No creo en la modernización de la alta costura”, dijo Piccioli. “La alta costura tiene que ser alta costura , pero puedes verla de otra manera. Así mismo lo hizo y lo logró de una manera excepcional.

El desfile lo abrió la nueva estrella de los diseñadores Adut Akech. Presencia garantizada en todas las semanas de la moda, desde su aparición en la portada de mayo en la versión británica de Vogue, con el concepto de “NEW FRONTIERS” – su rostro apareció en la pasarela del diseñador italiano con un traje que parece un ramo de rosas. La parte superior, donde los drapeados hacen justicia al ramal, cubre toda la cabeza dejando solamente el rostro por fuera.

La alta costura ha sido un privilegio para mujeres blancas, así mismo lo conceptualizo el mercado y se formuló un concepto en los casting. Se trata de abrazar esa idea de singularidad, que es la alta costura. En otras palabras, la alta costura es tan moderna como las mujeres que la usan.

Construyó vestidos en niveles graduados, líneas de princesas que cayeron en trenes de barrido y vastas formas de tiendas de campaña, trabajando tanto en tonos pastel como en tonos llamativos. En todo momento, se realizó una asombrosa euforia floral a través de las exquisitas telas y la extraordinaria artesanía en el corazón de la alta costura: bordados, volantes, apliques, encajes, todo utilizado intensamente, hasta la calcetería trabajada a mano. Algunas modelos parecían transformadas en flores, con sus cabezas y ojos rodeados de pétalos. Fue impresionante.

Cuando Naomi cerró con “Chocolate Dhalia”, el nombre que el personal del taller de Piccioli le dio a su vestido de organdí y de organza, la reacción de la multitud arrebatadora indicó que en ese momento, la alta costura se transformará.

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