Style With Lilly | LA NUEVA CÉLINE Y SU MAL COMIENZO
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LA NUEVA CÉLINE Y SU MAL COMIENZO

LA NUEVA CARA DE CELINE EN MANOS DE HEDI SLIMANE.

La primera fila en el show de Hedi Slimane para Celine estuvo llena de amigos del diseñador, Karl Lagerfeld , Catherine Deneuve, Lou Doillon, Joséphine de La Baume, Alexa Chung y Mark Ronson uniéndose a una legión de músicos en el evento, celebrado en una carpa frente al Hôtel des Invalides el viernes pasado.

Gaga, vestida con una gabardina de piel de serpiente de Alaïa, estaba en un descanso de la promoción de su nueva película “A Star Is Born” después de su estreno en el Reino Unido el jueves. Ronson ayudó a escribir la canción “Shallow”, en la que canta a dúo con su coestrella, Bradley Cooper, una faceta diferente que ella artista mostrará.

Sentada frente a ella estaba Alex Kapranos, vocalista principal de Franz Ferdinand, que ha llevado las creaciones de Slimane desde que el diseñador estuvo en Dior Homme.

Pero es el debut de Hedi Slimane como director creativo de la firma francesa Celine (ahora sin tilde, por decisión del diseñador) lo que ha levantado una auténtica polarización de opiniones. Capitaneada hasta diciembre del año pasado por la aclamada diseñadora Phoebe Philo, Céline era símbolo de la mujer madura, libre y con alergia a la sexualización. El fichaje de Slimane, fanático de las niñas rock con escotes pronunciados y brillos, ha supuesto un terremoto de ideales y principios asociados a la firma.

Slimane está ahí para hacer caja como ya logró en su paso por Saint Laurent, donde multiplicó los ingresos. Slimane incluyó una línea masculina (que también ha presentado en esta colección primavera-verano 2019 -replicando la sastrería slim que puso de moda hace dos décadas), alta costura y fragancias, una de las divisiones más lucrativas en cualquier casa de moda.

La voluntad de aumentar ingresos pasa, a tenor de lo visto el viernes noche en París, por chocar de frente con el imaginario de Phoebe Philo. Los días previos al show, Slimane calentaba motores en Instagram dejando claro que el nuevo Celine iba a ser muy similar a su etapa en Saint Laurent. Campañas en blanco y negro protagonizadas por modelos púberes (recordemos que en Philo eligió a Joan Didion como imagen de la firma), vinculación con celebrities (Lady Gaga estrenó su primer bolso diseñado para la marca) y sin rastro de esa oda a la madurez que instauró la británica. Aquellos que temían que iban a llegar a su fin los días en los que la marca definió lo que significaba ser una mujer inteligente, adulta, autosuficiente, ambiciosa y elegantemente.

Vanessa Friedman en su crónica para The New York Times. La cronista destacó la falta

de diversidad del show y una propuesta que, a sus ojos, pasa por ser anacrónica con el despertar feminista: “Hace dos años, cuando el Sr. Slimane dejó la moda, el mundo era un sitio distinto. Las mujeres eran diferentes, lo eran hace dos días”.

En comparación con Anthony Vaccarello y Alexandre Vauthier, que han producido las colecciones más inspiradas y elevadas sobre los 80 de los últimos años, el nuevo look de Slimane parece de marca low cost.


Las 96 salidas de su desfile eran extensiones del ADN que ya mostró en su etapa en Dior Homme o como director creativo de Saint Laurent. Minivestidos negros, cortes ochenteros, brillos por doquier en cuerpos

escuálidos (y blancos, en el desfile solo hubo nueve modelos no caucásicos) que emergían como dignos herederos del heroin chic que tanto popularizó en su día.

Puede convivir su visión sexualizadora de la mujer en la era del #MeToo? Solo el tiempo y las próximas cuentas de resultados podrán responder a estas preguntas.

 

FOTOS: Vogue Magazine

                 WWD

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