Style With Lilly | HOMECOMING ES UN FIRME MENSAJE RACIAL PRODUCIDO POR BEYONCÉ
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HOMECOMING ES UN FIRME MENSAJE RACIAL PRODUCIDO POR BEYONCÉ

Sabemos que Beyoncé siempre es una mujer disciplinada y que siempre refuerza en cada show, mensajes que representan la lucha de la raza afroamericana.

Ella es una mujer fuerte, negra – (aunque muchos no la consideren así), por rumores se crearon en torno a un  supuesto blanqueamiento de piel, sus curvas son de una mujer negra, que impone mensajes en sus letras. Así lo vimos en el documental publicado en Netflix, donde explora el un palabra como ‘Homecoming’, su participación en el Coachella del 2018. #Beychella

Bey ha demostrado desde Destiny’s Child, que sus canciones hablan de ella,  de sus sueños, miedos, privacidad y mensajes para las mujeres de esta generación sobre todo hablando en Independent Women, en donde hacía hincapié en la importancia de conseguir las cosas por sí misma, y es que en esta industria artística y siendo negro, el trabajo se duplica. Uno de sus aciertos ha sido poner toda su energía (y contar con el mejor equipo) para planear sus ambiciosos movimientos. En 2018, su aparición en Coachella, el festival favorito de las celebridades estadounidenses, resultó tan emocionante que a Netflix le pareció buena idea aliarse con la diva para grabar un documental que se lanzó desde el 17 de abril llamado “Homecoming”: A Film by Beyoncé.

El documental comienza con la voz en off de Maya Angelou, una poeta afroamericana feminista, a la que suponemos que Beyoncé admira, pero también aparece su hermana Solange, su marido y sus tres hijos, un lazo fraternal que ella valora mucho como ser humano.

Y a pesar de que a los gemelos Rumi y Sir Carter solo los vemos de refilón, parece que la presencia de su hija de 7 años, Ivy Blue, cobra más protagonismo. Porque la niña aparece ensayando una coreografía acompañada de unos bailarines, así que algo nos dice que esta niña seguirá los pasos de su madre.

‘Homecoming’, que también se ha editado como disco, intercala breves fragmentos de los ensayos con el metraje original de los dos conciertos que Beyoncé dio en Coachella, que comenzaban explosivamente con la cantante vestida de diosa egipcia. Una puesta en escena milimetrada, con cientos de horas de ensayos. Tanto para las cámaras como para los miles de fans del festival, fue una pieza clave de un concierto que reveló el “black power” que tanto necesitamos en la industria y en la sociedad.

Con decenas de afroamericanos circulando por el escenario, Beyoncé contó con una enorme banda de viento y percusión al mejor estilo de las universidades estadounidenses del sur, en este caso, era un homenaje de la artista a las instituciones educativas que se fundaron durante la época de segregación para formar a los jóvenes negros, y que por hoy aún luchan por demostrar de qué están hechos y que no existen ninguna diferencia social y rompen las brechas raciales tan marcadas que existen en los Estados Unidos.

El espectáculo tardó una hora y media, la cantante se cambió cinco veces de estilismo. Y es que Beyoncé también es un referente en el mundo de la moda. Para sus espectáculos siempre elige un sofisticado vestuario que está  confeccionado por las firmas más importantes del mundo. Esta vez Balmain a cargo de Olivier Rousteing diseñador francés ha sido la firma encargada de diseñar las prendas con las que actuó ella, los músicos y todo el equipo de bailarines.

Aún no había cantado y ya se producía el primer cambio de estilismo, que mantuvo hasta la mitad del espectáculo. En conjunto con el vestuario amarillo del resto del equipo, la cantante cambió radicalmente de estilo con una sudadera amarilla con las letras ‘BAK’ estampadas en piedras brillantes, unos shorts vaqueros de tiro alto y unas botas blancas con flecos brillantes, un look muy propicio para Coachella y su onda Boho Chic. ras el concierto, los usuarios de las redes sociales empezaron a compartir imágenes de los estilismos e incluso se especuló con el significado oculto de ‘BAK’. Algunos creen que se puede tratar de un nueva canción y otros lo asocian con el mundo de las hermandades universitarias y las letras griegas Betta Delta y Kappa.

Todo esto sería algo extraño para una estrella del pop si no se tratara de Beyoncé, la figura del ‘mainstream’ actual que mejor ha reunido y conectado bajo su obra los gritos de protesta del feminismo (“Me Too”) o de la población negra (“Black Lives Matter”). “Quería que todos los que han sido rechazados por su aspecto sintieran que estaban en ese escenario”. Una afirmación valiosa para los negros que han sufrido tanta discriminación. Es propicio que una artista como ella cause estos espectáculos con una atención mediática.

Fotos fuentes Vogue.

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